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martes, 3 de noviembre de 2015

MARÍA, MADRE DE PIEDAD. NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD DE SANTA CRUZ


Imagen.- La Piedad de Santa Cruz
Autor.- Desconocido.
Fecha.- Siglo XV
Técnica.- Madera Tallada y Policromada.
Lugar de Culto.- 

      Durante la Semana Santa, las Calles de los pueblos y ciudades de Castilla y León se convierten en un Museo de Escúltura. Tallas de los grandes imagineros o escultores salen a la calle para que los fieles se conmuevan ante sus tallas, comprendan lo que significa la Pasión del Señor, es decir, vuelven a sus orígenes, al origen para el que fueron creadas: Mostrar al pueblo lo que no podía el pueblo saber por no tener acceso a las Escrituras.

        Una de las devociones que más impactaron en el corazón de la Castilla de los siglos XIV y XV fue aquella que representaba a la Santísima Virgen María con Jesús, recien descendido de la Cruz sobre su regazo. Una de las grandes devotos de este tipo iconográfico mariano fue Isabel I de Castilla, Isabel La Católica, que extendió esta devoción por la España, donde la Corte Itinerante hacía suya. De pequeña oró ante una Piedad, que se venera en la ciudad de Arevalo con el título de Nuestra Señora de las Angustias.

         El momento representado, como hemos dicho ya varias veces, en otras entradas, no corresponde con ningún momento evangélico de la Pasión, el sentimiento cristiano ha querido que si María, como dice Juan estuviera junto a la Cruz, fueran sus brazos, como es lógico en cualquier madre, quien recibiera el cuerpo yacente de su Hijo. Y así quiso que la penultima estación del Vía Crucis fuera esa. Iconograficamente como explique en una entrada anterior la devoción surge en Alemania y se extiende de Francia a España a traves de las Ferias realizadas en algunas de las más importantes poblaciones de España. Una de esas ciudades, sin duda, en Castilla es Medina de Rioseco.

         Desde el Siglo XVI se tiene constancia de la existencia de una Cofradía de la Piedad en Medina de Rioseco, que al finalizar el siglo XVIII se extinguio, refundándose en el año 1.885. Desde su fundación esta Hermandad sacaba procesionalmente una talla de María con Jesús en sus brazos, que con el paso del tiempo comenzo a ser llamada: Nuestra Señora de la Piedad de Santa Cruz.

      Sin duda, la Piedad de la Santa Cruz de Medina de Rioseco, es la imagen más antigua que procesiona durante la Semana Santa por las calles de esta localidad castellana. Durante mucho tiempo, se pensaba que el autor de esta imagen había sido Rodrigo de León, pero en la actualidad se descarta a este como su autor, no sabiéndose quien fue su autor. Por lo que en todos los catalogos de arte se la considera como de autor Anónimo.

         La imagen fue concebida, no para procesionar por las calles de la ciudad, sino para recibir el culto de su pueblo en su altar, por lo que no fue escúlpida su espalda. Motivo por el que sale cubierta por un manto negro. María aparece setentada sobre la roca del Calvario, apoyada la espalda en el Madero de la Cruz, donde el Cuerpo, sin vida, de Jesús, acaba de ser descendido, quedando como recuerdo o memoria de este momento, un lienzo anudado a la Cruz. Sobre sus rodillas, el cuerpo de Jesús, sosteniendo el cuerpo con su mano derecha, y abrazando el torso con la izquierda. Postura, que iconograficamente nos recuerda la imagen de la Piedad de Miguel Angel del Vaticano. A diferencia de otras imágenes de esta iconografía, el Cuerpo sin vida de Jesús, no esta recostado sobre una sábana, sino, directamente, sobre el vestido de su Madre.

        María es una mujer adulta. que mira con un profundo dolor el cuerpo, sin vida de su Hijo. Un dolor, que lejos del dramatismo del barroco castellano, es ahora un dolor mesurado, callado, un dolor profundo, que se manifiesta en la mirada, llena de pena, vacia de la Madre, mirando el cuerpo yacente de su Hijo. En su rostros, aún queda la huella, de las lágrimas que, probablemente en el Barroco, se pusieron y que hoy no están. El vestido de la Virgen es dorado policromado dorado, con flores. Coronada con una diadema de doce estrellas de plata.

           El Hijo, sin vida, sin fuerza, cae pesadamente sobre el regazo de la madre, el brazo derecho, cae al suelo, mientras que el derecho queda sobre el cuerpo, gracias al brazo de la Madre que lo sostiene. La cabeza ladeada, en la actualidad, se cree que no fue la postrua original que fue concebida. Siendo girada de su posición original, colocándose una cuña de madera para ocultar este cambio y los desajustes. Con este cambio se daba más movimiento al cuerpo del Señor y el fiel podía contemplar su rostro. Los ojos semicerrados, la boca semicerrado, una corona de espinas ciñe su frente, verde. Las gotas de sangre surcan todo el rostro de este Cristo yacente igual que corren por su cuerpo, pero sin mostrar más heridas que la del costado abierto.
       
             En la actualidad la imagen de la Piedad desfila procesionalemente en la tarde del Viernes Santo, junto a los momumentales pasos de esta localidad castellana. 

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