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domingo, 22 de noviembre de 2015

LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN MARIA A SU PRIMA ISABEL


Imagen.- La Visitación.
Autor.- Alonso Cano.
Fecha.- 1.653
Técnica.- Oleo sobre lienzo.
Lugar.- Catedtral de Granada

     
      Durante el relato de la Anunciación, en el capítulo primero del Evangelio de Lucas, María recibe del Ángel Gabriel, como una prueba del Mensaje que trae de parte de Dios, el embarazo de la Parienta Isabel, María se pone en camino y parte hacía la casa de esta, en el umbral de la misma, las dos mujeres se encuentran, se abrazan y las dos alaban a Dios, por las maravillas que ha hecho en María. Esta escena es conocida como la Visitación.

      Podríamos considerar a Alonso Cano, como el último gran pintor de la Escuela Sevillana del Barroco español. Nacido en la ciudad de Granada se traslada a Sevilla, donde entra en el Taller de Pacheco, donde conoce al Gran Velazquez, estudiando escultura en el taller, del uno de los grandes escultores de Sevilla de aquella época. Martínez Montañes. Bajo la protección del Conde Duque de Olivares se traslada a vivir a Madrid, a la Corte, donde conoce la vasta colección de pintura de la Casa Real Española. En 1.652 regrese a su Granada natal.

      Con la Reconquista de Granada por los Reyes Católicas en el año 1.492, comienza a "cristianizarse" la ciudad. El 21 de mayo de ese año se funda la Catedral. Tras estar en distintos lugares de la ciudad es 1.502, cuando el Papa Alejandro VI autoriza el inicio de las Obras de la Nueva Catedral de Granada, que tendrán un gran impulsor en le Rey Carlos I. Las obras duran varios siglos, en el año 1.652, cuando Alonso Cano regresa a la ciudad de la Alhambra, el Cabildo de Granada está buscando un pintor que decore la Capilla Mayor de su Seo. Conociendo la obra de su paisano, deciden que este sea el encargada de esta decoración.

         A Alonso Cano se le encargan siete monumentales lienzos sobre la vida de la Virgen María, que iban a ser colocados en dicha Capilla Mayor, debajo de los grandes ventanales de esta, El pintor durante la ejecución del encargo va a tener fuertes encontronazos con los clérigos granadinos, que ira solventando y que le convertirán el Maestro de Obras de la Catedral de Granada. Alonso Cano se encentra en estos momentos en su etapa de madurez, próxima su muerte. Pero realizará la mejor e importante serie pictórica de toda su vida. En esta magna obra la gran protagonista va a ser, como no podía de ser de otro modo: la Virgen María, con estas obras, el autor prentende dar culto pictórico a la Madre del Redentor en los momentos más importantes de su vida, y como recordaba al comienzo de esta entrada uno de esos momentos es la Visitación de María a su prima Isabel. La Visitación.

       El cuadro fue pintado en el año 1.653, al poco de recibir el encargo de este importante proyecto. El centro de la escena es el abrazo entre la Virgen María e Isabel, para aumentar la importancia de la escena: el autor hace que la figura de las dos mujeres sean más grande que el resto de los personajes que intervienen en la escena, convirtiéndose en secundarios o en algo anecdótico. Incluso Zarcarias, que aparece, tras Isabel en el cuadro, Alonso Cano lo representa mucho más pequeño que su esposa. María es concebida por Alonso Cano elegantemente, y con una gran, pero al mismo tiempo, reposada belleza, y serenidad, que queda de manifiesto por la imagen de Isabel. María es concedbida como una muchacha joven, que tiende sus brazos a Isabel,que coge la mano que María dirige hacía su vientre, comprobando la veracidad de lo dicho por el Angel durante la Anunciación. María se muestra con una felicidad contenida en este momento del abrazo, felicidad que saltará en gozo al cantar el Magnificar, momento posterior a este abrazo y que ya se está gestando en el corazón de la joven, como Alonso Cano nos permite vislumbrar en los ojos cerrados de ella, en oración, a pesar, de la alegría del momento.

      Frente a la idelaización de la figura de María, nos encontramos con una Isabel, sin ningún tipo de idealización, nos encontramos ante una mujer vulgar, normal, una mujer madura, de condicción modesta, que se encuentra en avanzado estado de gestación, ocmo nos lo indica su abultado vientre, el rostro avejentado se sorprende, mirando con gran humildad a María, el velo que cubre su cabeza y cae sobre sus hombros nos impide ver su cabello, lo que refuerza la visión de su cabeza, el color negro de su túnica choca con el color vivo de la túnica rosa de maría, con su manto, en los que utiliza Alonso Cnao los colores tradiciones con los que se representa a la Madre del Redentor, rompiendo la sobriedad de los vestidos de Santa Isabel, el rojo del manto María representa la juventud en su gesto, mientas que Isabel, humilde, y encorbada nos recuerda una vez más la ancianidad de esta Parienta de María. 

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