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lunes, 30 de noviembre de 2015

NOVENA A LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA. DÍA PRIMERO


Oración Inicial Para todos los Dias

Virgen Santa e Inmaculada,
 a Ti, que eres el orgullo de nuestro pueblo 
y el amparo maternal de nuestra ciudad, 
nos acogemos con confianza y amor. 
Eres toda belleza, María. 
En Ti no hay mancha de pecado.
 Renueva en nosotros el deseo de ser santos: 
que en nuestras palabras
 resplandezca la verdad, 
que nuestras obras sean un canto a la caridad, 
que en nuestro cuerpo y en nuestro corazón brillen la pureza y la castidad, 
que en nuestra vida se refleje el esplendor del Evangelio. 
 Eres toda belleza, María.
 En Ti se hizo carne la Palabra de Dios. 
 Ayúdanos a estar siempre atentos a la voz del Señor:
 que no seamos sordos al grito de los pobres, 
que el sufrimiento de los enfermos 
y de los oprimidos no nos encuentre distraídos, 
que la soledad de los ancianos 
y la indefensión de los niños no nos dejen indiferentes, 
que amemos y respetemos siempre la vida humana.
 Eres toda belleza, María. 
En Ti vemos la alegría completa 
de la vida dichosa con Dios. 
 Haz que nunca perdamos el rumbo en este mundo: 
que la luz de la fe ilumine nuestra vida,
 que la fuerza consoladora de la esperanza dirija nuestros pasos, 
que el ardor entusiasta del amor inflame nuestro corazón, 
que nuestros ojos estén fijos en el Señor, 
fuente de la verdadera alegría. 
 Eres toda belleza, María. 
Escucha nuestra oración, 
atiende a nuestra súplica: 
que el amor misericordioso de Dios
 en Jesús nos seduzca, 
que la belleza divina nos salve, 
a nosotros, a nuestra ciudad 
y al mundo entero. Amén.
Francisco. Oración a la Inmaculada Concepción 8 de diciembre de 2.014

Meditación para el Primer Día de la Novena

      Salve, llena de gracia. ¿Qué significan estas palabras? El evangelista San Lucas escribe que María (Miriam), al oír estas palabras pronunciadas por el Ángel, "se turbó y discurría qué podría significar aquella salutación" (Lc 1, 29). Estas palabras expresan una elección singular.

    Gracia significa una plenitud particular de la creación a través de la cual el ser, que se asemeja a Dios, participa de la misma vida íntima de Dios. Gracia quiere decir el amor y el don de Dios mismo, el don totalmente libre ("dado gratuitamente") por el que Dios confía al hombre su misterio, dándole, al mismo tiempo, la capacidad de poder ser testigo del misterio, de colmar con él su ser humano, la vida, los pensamientos, la voluntad y el corazón. 

     La plenitud de gracia es Cristo mismo. María de Nazaret recibe a Cristo, y juntamente con Cristo y por Cristo recibe la participación más plena en el misterio eterno, en la vida íntima de Dios: del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Esta participación es la más plena de todo lo creado, supera cuanto separa al hombre de Dios. Excluye también el pecado original: la herencia de Adán. Cristo, que es el artífice de la vida divina, es decir, de la gracia en cada hombre, mediante la redención que llevó a cabo, debe ser particularmente generoso con su Madre. Debe redimirla del pecado de modo singularmente sobreabundante ("copiosa apud eum redemptio: en Él está abundante redención", Sal 129, 7). Esta generosidad del Hijo para con su Madre comienza en el momento mismo de su existencia. Se llama Inmaculada Concepción. SAN JUAN PABLO II. Angelus, 8 de diciembre de 1,978

Silencio Reflexivo.

Oración a María Inmaculada en Adviento

     Madre Inmaculada, ya que estás otra vez con tu Hijo, y reinas con él en el cielo, mientras nosotros quedamos en esta tierra poblada de precarias alegrías y de preocupaciones cada vez mayores, ayúdanos a hacer de este tiempo de Adviento una espera eficaz que nos santifique y nos consagre al servicio del prójimo. No se aguarda cruzado de brazos al Señor. La acción y la oración deben llenar nuestra vida. Y cuando llegue nuestra hora y tengamos que atar nuestra gavilla para presentarla al Señor: Madre, quédate a nuestro lado. Ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Alabanza a Santa María Inmaculada

      Tú eres la Llena de Gracia, la Inmacualada, Que aprendamos siempre a vivir en Gracia.
                            Dios te Salve Mária.

      Tu eres la Virgen fiel y prudente. Que aprendamos a vivir en fidelidad.
                            Dios Te Salve María.

      Tú eres el auxilio de los Cristianos. Que tengamos coraje y valentía para testimoniar la fe.
                             Dios Te Salve María.

Pidase la gracia que se quiere alcanzar en esta novena

Oración Final Para todos los días.

¡Oh Virgen Inmaculada, en este momento quisiera confiarte especialmente a los "pequeños" de nuestra ciudad: ante todo a los niños, y especialmente a los que están gravemente enfermos; a los muchachos pobres y a los que sufren las consecuencias de situaciones familiares duras! Vela sobre ellos y haz que sientan, en el afecto y la ayuda de quienes están a su lado, el calor del amor de Dios.

 Te encomiendo, oh María, a los ancianos solos, a los enfermos, a los inmigrantes que encuentran dificultad para integrarse, a las familias que luchan por cuadrar sus cuentas y a las personas que no encuentran trabajo o que han perdido un puesto de trabajo indispensable para seguir adelante.

 Enséñanos, María, a ser solidarios con quienes pasan dificultades, a colmar las desigualdades sociales cada vez más grandes; ayúdanos a cultivar un sentido más vivo del bien común, del respeto a lo que es público; impúlsanos a sentir la ciudad —y de modo especial nuestra ciudad de Roma— como patrimonio de todos, y a hacer cada uno, con conciencia y empeño, nuestra parte para construir una sociedad más justa y solidaria. 

 ¡Oh Madre Inmaculada, que eres para todos signo de segura esperanza y de consuelo, haz que nos dejemos atraer por tu pureza inmaculada! Tu belleza —Tota pulchra, cantamos hoy— nos garantiza que es posible la victoria del amor; más aún, que es cierta; nos asegura que la gracia es más fuerte que el pecado y que, por tanto, es posible el rescate de cualquier esclavitud. 

 Sí, ¡oh María!, tu nos ayudas a creer con más confianza en el bien, a apostar por la gratuidad, por el servicio, por la no violencia, por la fuerza de la verdad; nos estimulas a permanecer despiertos, a no caer en la tentación de evasiones fáciles, a afrontar con valor y responsabilidad la realidad, con sus problemas. 

 Así lo hiciste tú, joven llamada a arriesgarlo todo por la Palabra del Señor. Sé madre amorosa para nuestros jóvenes, para que tengan el valor de ser "centinelas de la mañana", y da esta virtud a todos los cristianos para que sean alma del mundo en esta época no fácil de la historia. BENEDICTO XVI. 8 de diciembre de 2.008

domingo, 22 de noviembre de 2015

LA VISITACIÓN DE LA VIRGEN MARIA A SU PRIMA ISABEL


Imagen.- La Visitación.
Autor.- Alonso Cano.
Fecha.- 1.653
Técnica.- Oleo sobre lienzo.
Lugar.- Catedtral de Granada

     
      Durante el relato de la Anunciación, en el capítulo primero del Evangelio de Lucas, María recibe del Ángel Gabriel, como una prueba del Mensaje que trae de parte de Dios, el embarazo de la Parienta Isabel, María se pone en camino y parte hacía la casa de esta, en el umbral de la misma, las dos mujeres se encuentran, se abrazan y las dos alaban a Dios, por las maravillas que ha hecho en María. Esta escena es conocida como la Visitación.

      Podríamos considerar a Alonso Cano, como el último gran pintor de la Escuela Sevillana del Barroco español. Nacido en la ciudad de Granada se traslada a Sevilla, donde entra en el Taller de Pacheco, donde conoce al Gran Velazquez, estudiando escultura en el taller, del uno de los grandes escultores de Sevilla de aquella época. Martínez Montañes. Bajo la protección del Conde Duque de Olivares se traslada a vivir a Madrid, a la Corte, donde conoce la vasta colección de pintura de la Casa Real Española. En 1.652 regrese a su Granada natal.

      Con la Reconquista de Granada por los Reyes Católicas en el año 1.492, comienza a "cristianizarse" la ciudad. El 21 de mayo de ese año se funda la Catedral. Tras estar en distintos lugares de la ciudad es 1.502, cuando el Papa Alejandro VI autoriza el inicio de las Obras de la Nueva Catedral de Granada, que tendrán un gran impulsor en le Rey Carlos I. Las obras duran varios siglos, en el año 1.652, cuando Alonso Cano regresa a la ciudad de la Alhambra, el Cabildo de Granada está buscando un pintor que decore la Capilla Mayor de su Seo. Conociendo la obra de su paisano, deciden que este sea el encargada de esta decoración.

         A Alonso Cano se le encargan siete monumentales lienzos sobre la vida de la Virgen María, que iban a ser colocados en dicha Capilla Mayor, debajo de los grandes ventanales de esta, El pintor durante la ejecución del encargo va a tener fuertes encontronazos con los clérigos granadinos, que ira solventando y que le convertirán el Maestro de Obras de la Catedral de Granada. Alonso Cano se encentra en estos momentos en su etapa de madurez, próxima su muerte. Pero realizará la mejor e importante serie pictórica de toda su vida. En esta magna obra la gran protagonista va a ser, como no podía de ser de otro modo: la Virgen María, con estas obras, el autor prentende dar culto pictórico a la Madre del Redentor en los momentos más importantes de su vida, y como recordaba al comienzo de esta entrada uno de esos momentos es la Visitación de María a su prima Isabel. La Visitación.

       El cuadro fue pintado en el año 1.653, al poco de recibir el encargo de este importante proyecto. El centro de la escena es el abrazo entre la Virgen María e Isabel, para aumentar la importancia de la escena: el autor hace que la figura de las dos mujeres sean más grande que el resto de los personajes que intervienen en la escena, convirtiéndose en secundarios o en algo anecdótico. Incluso Zarcarias, que aparece, tras Isabel en el cuadro, Alonso Cano lo representa mucho más pequeño que su esposa. María es concebida por Alonso Cano elegantemente, y con una gran, pero al mismo tiempo, reposada belleza, y serenidad, que queda de manifiesto por la imagen de Isabel. María es concedbida como una muchacha joven, que tiende sus brazos a Isabel,que coge la mano que María dirige hacía su vientre, comprobando la veracidad de lo dicho por el Angel durante la Anunciación. María se muestra con una felicidad contenida en este momento del abrazo, felicidad que saltará en gozo al cantar el Magnificar, momento posterior a este abrazo y que ya se está gestando en el corazón de la joven, como Alonso Cano nos permite vislumbrar en los ojos cerrados de ella, en oración, a pesar, de la alegría del momento.

      Frente a la idelaización de la figura de María, nos encontramos con una Isabel, sin ningún tipo de idealización, nos encontramos ante una mujer vulgar, normal, una mujer madura, de condicción modesta, que se encuentra en avanzado estado de gestación, ocmo nos lo indica su abultado vientre, el rostro avejentado se sorprende, mirando con gran humildad a María, el velo que cubre su cabeza y cae sobre sus hombros nos impide ver su cabello, lo que refuerza la visión de su cabeza, el color negro de su túnica choca con el color vivo de la túnica rosa de maría, con su manto, en los que utiliza Alonso Cnao los colores tradiciones con los que se representa a la Madre del Redentor, rompiendo la sobriedad de los vestidos de Santa Isabel, el rojo del manto María representa la juventud en su gesto, mientas que Isabel, humilde, y encorbada nos recuerda una vez más la ancianidad de esta Parienta de María. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

CARTEL DE LA GRAN VIGILIA DE LA INMACULADA 2.015


Desde hace muchos años, el pueblo católico en España tiene una cita, una cita con María, la noche, casí siempre fría del 7 de diciembre. Esa noche en muchas iglesias de esta tierra de María, se celebra la Gran Vigilia de Oración de la Inmaculada Concepción de María, este año, la Vigilia, además de ser un canto en honor de la Madre, servirá como prologo al Inicio del Año Santo de la Misericorida. María, madre de Misericordia nos abre las puertas, esa noche, del Añor del Hijo. Para el cartel de este año se ha elegido, una de las Inmaculadas de Zurbaran. Puesta sobre un fondo rosa, con hojas y ramas. Para el lema se ha elegido la frase. "Haced lo que él os diga"., que según Juan, María pronuncio en las bodas de Caná dirigiéndose a los servientes.

sábado, 7 de noviembre de 2015

EL DOLOR DE MARÍA EN ESPAÑA. NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES DE LA VERA CRUZ


Imagen.- Nuestra Señora de los Dolores de la Vera Cruz.
Autor.- Felipe del Corral.
Fecha.- 1.710 - 1.714
Técnica.- Madera Policromada.
Lugar de Culto.- Ermita de la Santa Vera Cruz de Salamanca

   Tradicionalmente, la Semana Santa comienza el Viernes, anterior al Domingo de Ramos, ese día los ojos de los cristianos, a través de sus cofradías, se dirigen hacía la Madre, hacía María en su Doloor. Entienden que no se puede comenzar o vivir esos días sin aferrarse a la mano de Ella. De esa devoción mariana surgen en España Cofradías, cuya titular es María en su Dolor, y los templos del país se llenan de imágenes de María en su Dolor.  Hay dos escuelas difentes e importantes en el Barroco español: la escuela andaluza, donde el dolor de María se dulcifica y la Castellana donde el dolor de la Virgen se magnífica, llegando a extremos, podríamos afirmar casí teatrales. 

     En el año 1.240 se funda en la ciudad de Salamanca, la universitaria, a orillas del río Tormes una Cofradía Penitencial, que tendrá como titular una reliquia de la Cruz donde murió Nuestro Señor, "Vera Cruz". Que será reorganizada en el año 1.506, en la actual Ilustre Cofradía de la Santa Vera Cruz, que se fusionará en 1.525 con la de la Purísima Concepción de María, siendo una de las Cofradías más antiguas de la ciudad Charra. En el año 1.615 se organizan en esta ciudad castellana dos actos procesionales, que van a tener como alma mater a esta Cofradía Penitencial de la Vera Cruz: el Acto del descendimiento y la Procesión del Santo Entierro. Cuyo IV Centenario se ha podido celebrar en este año. Es en esta época cuando la Cofradía obtiene un decreto del Rey Felipe II que otorgaba a la Vera Cruz de Salamanca, la exclusividad de organizar desfiles penitenciales en las calles de la ciudad del Tormes. Decreto que fue confirmaro por Felipe III y Felipe V. 


        Este privilegio real, hizo que la Hermandad de la Vera Cruz de Salamanca decidiera enriquecere su patrimonio artístico con la ejecución de nuevas tallas para sus desfiles procesionales. Una de esas tallas es la imagen que hoy ocupa esta entrada. Nuestra Señora de los Dolores, la Santísima Virgen de los Dolores, o la Dolosa de la Vera Cruz, como la conoce el pueblo de Salamanca. A lo largo de la historia la imagen recibio otro nombre: Nuestra Señora de las Angustias, con el que era conocida, junto con el de los Dolores hasta el siglo XIX.

        Ejecutada por Felipe del Corral, por encargo de José Calvo Tragacete y su esposa Francisco Mercadillo a comienzos del siglo XVII, entre los años 1.710 - 1.714. A pesar de estar concluída en los primero años de ese siglo, no es hasta el año 1.754, cuando la ciudad puede admirar en sus callas la Talla de la Dolorosa, siendo este año, cuando se incorpora a la Procesión del Santo Entierro, escuchando la hermandad la petición de Antonio Calvo Tragocete, nieto del matrimonio que encargo la talla.

          Es una talla, de bulto redondo, para cuya ejecución Felipe Corral se inspiro en la imagen de la Virgen de las Angustias de Valladolid, y que marca un modelo iconográfico de dolorosa en Castilla y León, repitiendose este modelo en numerosas ocasiones. Según afirman algunos estudiosos el escultor se inspiro por una estampa o grabado de Roelas que alguien puso en sus manos, otros afirman que este pudo ver en persona la imagen en la ciudad de Valladolid.

           La imagen fue escúlpida en la ciudad de Madrid, donde tenía su taller Felipe Corral, una vez concluída, según la tradicción fue trasladada en solemne procesión desde la Capital del Reino a la Capital del Tormes, deteniéndose en cada pueblo por donde pasaba, esperando la conclusión del Retablo donde iba a ser colocada para su culto. Al llegar a la ciudad de Salamanca, provoco en el Obispo de la misma cierto escándalo al tener un pie desnudo, pie que mando cortar, por considerarlo impúdico para una imagen de la Virgen María. Abala esta teoría o leyenda charra, la diferencia de textura y policromía que cubre los pies de la Madre. En el año 2.000 la imagen fue restaurada y se recomienda a la Hermandad de la Vera Cruz que sean retiradas del pecho de la Virgen las siete espadas que simbolizaban sus siete dolores.


     La imagen representa a la Santísima Virgen María, por el profundo color que atenaza su pecho, por la muerte de su Hijo único, Jesúcristo. La mirada elevada en el cielo, buscando en él el consuelo que en la tierra no encuentra ante esta muerte; la cabeza inclinada hacía el lado izquierdo. Para dar mayor dramatismo al rostro de la Madre, abre su boca, en un grito contenido, con un rictus o gesto de profunda desolación, mientras eleva la cabeza hacía el cielo; coloca ojos de cristal y lágrimas del mismo material, que recorren las mejillas de la Virgen María. La mano derecha sobre el pecho, intentando contener todo el dolor de la Madre, colocando, tradicionalmente la Hermandad entre estos siete grandes puñales, que nos recuerdan, no sólo la profecía del Anciano Simeón, sino los siete Dolores que traspasaron de dolor el corazón de la Virgen María, para no dañar la imagen como he apuntado en esta misma entrada, se decidio que las espadas no estuvieran directamente desde el año 2.000 sobre la talla, sino que se coloca un armazon y en ella las espadas. La otra mano caída, buscando el apoyo de alguna piedra del Calvario. María aparece delante de la Cruz, vacía, Jesús ha sido descendido, quedando sobre la Cruz, como recuerdo el sudario usado para descenderlo. Sin duda es una de las imágenes de María con más devoción de la ciudad del Tormes durante la Semana Santa. 


      En la actualidad desfila cada año en la tarde noche del Viernes de Dolores, esta procesión se recupera en la ciudad de Salamanca el año 2.004, y con ella se pone punto final a la novena que en su honor se celebra en la Capilla de la Vera Cruz, siendo la imagen que inaugura la semana santa Charra cada año. Cerrando el Cortejo de la Procesión del Santo Entierro, en la que participa, como hemos apuntado en esta entrada desde el año 1.754.

       La Virgen de los Dolores desfila en un paso llevado a hombros por 32 hermanos de la Cofradía. Paso que fue donado a la Hermandad en el año 1.922 por Doña Gonzala Santana, camarera en aquella época de esta imagen mariana, y que fue realizado en la Escuela salesiana de Sarriá. Con angelotes y cártelas que nos recuerdan distintos motivos o simbolos del Dolor de la Santísima Virgen María y los atributos de la pasión. Siendo iluminada por cuatro candelabros de guardabrisa en plata. 

martes, 3 de noviembre de 2015

MARÍA, MADRE DE PIEDAD. NUESTRA SEÑORA DE LA PIEDAD DE SANTA CRUZ


Imagen.- La Piedad de Santa Cruz
Autor.- Desconocido.
Fecha.- Siglo XV
Técnica.- Madera Tallada y Policromada.
Lugar de Culto.- 

      Durante la Semana Santa, las Calles de los pueblos y ciudades de Castilla y León se convierten en un Museo de Escúltura. Tallas de los grandes imagineros o escultores salen a la calle para que los fieles se conmuevan ante sus tallas, comprendan lo que significa la Pasión del Señor, es decir, vuelven a sus orígenes, al origen para el que fueron creadas: Mostrar al pueblo lo que no podía el pueblo saber por no tener acceso a las Escrituras.

        Una de las devociones que más impactaron en el corazón de la Castilla de los siglos XIV y XV fue aquella que representaba a la Santísima Virgen María con Jesús, recien descendido de la Cruz sobre su regazo. Una de las grandes devotos de este tipo iconográfico mariano fue Isabel I de Castilla, Isabel La Católica, que extendió esta devoción por la España, donde la Corte Itinerante hacía suya. De pequeña oró ante una Piedad, que se venera en la ciudad de Arevalo con el título de Nuestra Señora de las Angustias.

         El momento representado, como hemos dicho ya varias veces, en otras entradas, no corresponde con ningún momento evangélico de la Pasión, el sentimiento cristiano ha querido que si María, como dice Juan estuviera junto a la Cruz, fueran sus brazos, como es lógico en cualquier madre, quien recibiera el cuerpo yacente de su Hijo. Y así quiso que la penultima estación del Vía Crucis fuera esa. Iconograficamente como explique en una entrada anterior la devoción surge en Alemania y se extiende de Francia a España a traves de las Ferias realizadas en algunas de las más importantes poblaciones de España. Una de esas ciudades, sin duda, en Castilla es Medina de Rioseco.

         Desde el Siglo XVI se tiene constancia de la existencia de una Cofradía de la Piedad en Medina de Rioseco, que al finalizar el siglo XVIII se extinguio, refundándose en el año 1.885. Desde su fundación esta Hermandad sacaba procesionalmente una talla de María con Jesús en sus brazos, que con el paso del tiempo comenzo a ser llamada: Nuestra Señora de la Piedad de Santa Cruz.

      Sin duda, la Piedad de la Santa Cruz de Medina de Rioseco, es la imagen más antigua que procesiona durante la Semana Santa por las calles de esta localidad castellana. Durante mucho tiempo, se pensaba que el autor de esta imagen había sido Rodrigo de León, pero en la actualidad se descarta a este como su autor, no sabiéndose quien fue su autor. Por lo que en todos los catalogos de arte se la considera como de autor Anónimo.

         La imagen fue concebida, no para procesionar por las calles de la ciudad, sino para recibir el culto de su pueblo en su altar, por lo que no fue escúlpida su espalda. Motivo por el que sale cubierta por un manto negro. María aparece setentada sobre la roca del Calvario, apoyada la espalda en el Madero de la Cruz, donde el Cuerpo, sin vida, de Jesús, acaba de ser descendido, quedando como recuerdo o memoria de este momento, un lienzo anudado a la Cruz. Sobre sus rodillas, el cuerpo de Jesús, sosteniendo el cuerpo con su mano derecha, y abrazando el torso con la izquierda. Postura, que iconograficamente nos recuerda la imagen de la Piedad de Miguel Angel del Vaticano. A diferencia de otras imágenes de esta iconografía, el Cuerpo sin vida de Jesús, no esta recostado sobre una sábana, sino, directamente, sobre el vestido de su Madre.

        María es una mujer adulta. que mira con un profundo dolor el cuerpo, sin vida de su Hijo. Un dolor, que lejos del dramatismo del barroco castellano, es ahora un dolor mesurado, callado, un dolor profundo, que se manifiesta en la mirada, llena de pena, vacia de la Madre, mirando el cuerpo yacente de su Hijo. En su rostros, aún queda la huella, de las lágrimas que, probablemente en el Barroco, se pusieron y que hoy no están. El vestido de la Virgen es dorado policromado dorado, con flores. Coronada con una diadema de doce estrellas de plata.

           El Hijo, sin vida, sin fuerza, cae pesadamente sobre el regazo de la madre, el brazo derecho, cae al suelo, mientras que el derecho queda sobre el cuerpo, gracias al brazo de la Madre que lo sostiene. La cabeza ladeada, en la actualidad, se cree que no fue la postrua original que fue concebida. Siendo girada de su posición original, colocándose una cuña de madera para ocultar este cambio y los desajustes. Con este cambio se daba más movimiento al cuerpo del Señor y el fiel podía contemplar su rostro. Los ojos semicerrados, la boca semicerrado, una corona de espinas ciñe su frente, verde. Las gotas de sangre surcan todo el rostro de este Cristo yacente igual que corren por su cuerpo, pero sin mostrar más heridas que la del costado abierto.
       
             En la actualidad la imagen de la Piedad desfila procesionalemente en la tarde del Viernes Santo, junto a los momumentales pasos de esta localidad castellana. 

lunes, 2 de noviembre de 2015

EL DOLOR DE MARÍA EN ESPAÑA. NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES EN SU SOLEDAD


Imagen.- Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad.
Autor.- Antonio José Dubé de Luque.
Fecha.- 1.984
Técnica.- Madera Policromada.
Lugar de Culto.- Iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Gelves

     Junto a la Cruz de Jesús estaba su madre. Nos dice el evangelista Juan en su Evangelio. Junto a Jesús sufriente, al Jesús de la Pasión está su Madre. En muchos pueblos y ciudades de España, tras el Hijo está Ella, la Madre, la Mater Dolorosa. Bajo palio, apoyado su dolor en la Cruz, delante de ella o en la más absoluta soledad, sin Cruz, sin Palio.

       En España, Tierra de María, según descripción popular resulta dificil no encontrar en una iglesia, de cualquier pueblo o ciudad una imagen de María Dolorosa en la Paisón de su Hijos. Mater Dolorosa, Stabat Mater o Mater Piedad; son las tres posibilidades iconográficas que tiene el arte de mostrarnos a María en esos momentos, y cualquiera de los tres podemos ver en cualquier iglesia, ermita o santuario de España.

        El amor que Andalucia muestra a la Santísima Virgen María, hacía que muchas personas en el pueblo de Gelves, en la Provincia de Sevilla, contemplaran apenados, en las últimas decadas del siglo pasado, los altares de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia, al no encontrar en su Iglesia ninguna imagen que recordará este momento de María, al que no sólo orar en la iglesia, sino acompañar publicámente durante la Semana Santa. Y sabiendo que había habido una Hermandad de penitencia, cuyo titular era una imagen de la Virgen Dolorosa, y que en aquellas fechas estaba desaparecida. Investigaron los motivos de aquella desaparición, mientras anhelaban fundar ellos una Cofradía o Hermandad Penitencial de María Santísima de los Dolores.

       Aquel grupo decide encargar una imagen al imaginero sevillano Antonio José Dubé de Luqué, quien entrega la Virgen el 30 de mayo de 1.981. Fecha en la que la Iglesia de Santa María de Gracia ya cuenta con su Dolorosa. Pero no es hasta el año 2.000, cuando un grupo de mujeres fundan una Agrupación Penitencial bajo el título de Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad, con lo que incorpora la advocación de la Soledad a la de los Dolores. Salieron por primera vez a las calles de su ciudad en la tarde del Viernes Santo del año siguiente 2.001

         Nos encontramos iconograficamente, ante una imagen de María, Mater Dolorosa, que sigue el esquema escultórico andaluz: Imagen de vestir, de pie, con la fuerza del dolor en el rostro y en el gesto de las manos.

           Siguiendo este modelo iconográfico, la imagen de la Virgen de los Dolores en Soledad, es una imgen de vestir, que tiene talladas las manos y la cabeza, siendo el resto del cuerpo un armazón que permite poner a la imagen mantos y otros vestidos para sus cultos y salidas procesionales. María es representada como una mujer adulta, probablemente muy próxima a la edad que tuviera la Virgen en el momento de la Pasión y Muerte de Jesús. Las manos abiertas a la altura del pecho, un tocado blanco enmarca el rostro de la Virgen. Ciñendo su cabeza una diadema de oro, coronada por doce rafagas en las que se pueden ver doce estrellas.

         María aparece de píe, como la describe San Juan al píe de la Cruz. La cabeza ladeada hacía el lado derecho, en el rostro un rictus de profundo y gran dolor. Los ojos abiertos, la mirada perdida en el infinito, una mirada vacía, llena de dolor, que se transmite aún con más fuerza por los ojos de cristal, que el autor ha puesto en la cornea de la figura. La boca entreabierta, un grito parece haber quedado ahogado en ella, que hace aún más patente el dolor en ese rostro de Madre, surcado por cinco lágrimas de cristal, tres surcan la mejilla izquierda de la Virgen y dos la derecha, profundizando a´n más el dolor que el imaginero Dubé Luque ha querido transmitir con su gubia en esta imagen de María. Pero a pesar del dolor, la imagen transmite una gran serenidad, una gran paz, por que dolor a pesar de la profundidad, es un dolor contenido que se refleja más en el rictus que n la profundidad del alma, donde, aún a pesar del drama, nace la esperanza de la Resurrección. Las manos colocadas por los vestidores a la altura del pecho, abiertas, en la mano derecha sujeta un pañuelo, mientras que la izquierda, para simbolizar, aún más el dolor de la Madre, se coloca sobre el pecho, intentando controlar todo el dolor que atraviesa su corazón, simbolizado, una vez más por un corazón de plata con siete espadas, que nos recuerdan las palabras del Anciano Simeón y los Dolores de la Santísima Virgen María. Viste manto negro, simbolizando el luto por la muerte del Hijo.

       La imagen recorre en procesión las calles de su pueblo, Gelves, la tarde del Viernes Santo, acompañado por sus vecinas, las mujeres del pueblo, cubriendo su cabeza con la mantilla negra, en señal de duelo por la muerte de Jesús y acompañar en su dolor a la Madre, a María.