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jueves, 29 de octubre de 2015

EL DOLOR DE MARÍA EN ESPAÑA. NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES. HUESCA


Imagen.- Nuestra Señora de los Dolores, conocida popularmente como la Dolorosa.
Autor.- Vicente Valles.
Fecha.- 1.945
Técnica.- Madera Policromada.
Lugar donde se rinde culto.- Santa Iglesia Catedral de Huesca.

      Con el nacionalcatolismo en la España de los años cuarenta del siglo XX, muchas ciudades españolas comienzan a recuperar su Semana Santa, para ello se fundan nuevas cofradías, se recuperan otras. Lo mismo pasa con el patrimonio artístico perdido en muchos casos durante los años de la Republica o en la misma Guerra. Se encargan nuevas imágenes que sustituyan aquellas destruídas, en algunas ciudades se encargan a imagineros y talleres la creación de imágenes que ayuden a la catequización de una España, aún con las heridas demasiadas abiertas por los conflictos de aquellos años. 

       La ciudad de Huesca encarga a un joven, que estudia en la Escuela de Bellas Artes de Madrid y con unos resultados brillantes en su curriculum académico, Vicente Valles la ejecución de varias obras y la conclusión de otras, para su semana santa, entre las primeras nos encontramos con el encargo de la ejecución de una imagen de la Virgen María, Dolorosa. Talla que concluye en el año 1.945. 

        La imagen de María que presentamos hoy, representa a María como Mater Dolorosa, Madre del Dolor, Virgen Dolorosa, La primera curisiosidad de esta imagen del Dolor mariano es que es la única imagen de "vestir" de la Semana Santa de esta ciudad aragonesa, y la única imagen de María, que durante la Semana de Pasión, desfila bajo palio por las calles oscenses. María se nos presenta de pie, Los brazos abiertos, la cabeza ligeramente inclinada, Vistiendo manto negro bordado en plata y con piedras preciosas, simbolizando el luto de María, ante la muerte del Hijo. Sobre el Pecho un corazón de plata con siete puñales que nos recuerdan los siete dolores que padeció el corazón de la Madre a lo largo de su vida, a la vez que nos lleva espiritualmente a recordar las palabras del Anciano Simeón: "Una espada atravesará tu alma". Pero el Dolor de esta imagen mariana de Huesca, es un dolor sin aspavientos, un dolor contenido, que queda reflejado en el gesto de su rostro y de sus brazos.

      Como, apunto, en esta entrada, el rostro de la Virgen de los Dolores de Huesca, transmite todo el dolor de la Mujer, de la Madre, de María ante la Pasión y Muerte de su Hijo. Pero es un Dolor esperanzado, un dolor interior que queda reflejado en él. Los ojos entreabiertos, la mirada caída, perdida, la boca entreabierta, permitiendonos ver la dentadura, tallada en ella. En su rostro cinco lágrimas de cristal, que simbolizan el llanto de la Madre: tres en la mejilla izquierda y dos en la derecha, cayendo de este ojo. Los brazos caídos. derrotados, llenos de un inmenso dolor, sujetando el pañuelo en el derecho.

       La noche del Jueves al Viernes Santo, cuando la tradicción cristiana asegura que Cristo estaba ya preso, Pasada la medianoche, la Madre sale de la Catedral, y por las calles de Huesca busca a su Hijo, el Cristo del Perdón, con quien se encontrará en la Plaza de San Pedro, uno de los momentos más intensos de la Semana de Pasión de esta ciudad aragonesa. Luego recorreran las Calles juntos. En el encuentro el pueblo, acompañando a la Madre, canta el Stabat Mater y la Hora Mística.

        Cuando todo ha concluído, María, asiste al entierro de su Hijo, en la Procesión del Santo Entierro, una manifestación de fe, en la que Huesca pone en la Calle la Pasión tal y como ella la entiende, cerrando el cortejo la Madre, no podía ser de otra forma, ella en esa hora se queda al cargo de los Amigos de su Hijo.

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