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viernes, 30 de octubre de 2015

LEYENDAS MARIANAS. LA APARICIÓN DE LA DIVINA PASTORA DE LAS ALMAS

Divina Pastora.
Autor.- Alonso Miguel de Tovar.
Fecha.- 1.703
Lugar donde se encuentra.- Colección Carmen Cervera 

    En el siglo X, Juan el Geómetra, presenta, en uno de sus escritos, por primera vez, a la Virgen María, como Pastora. a lo largo de la historia varios autores o santos han hablado de María como Pastora, entre ellos encontramos a San Pedro de Alcántara, San Juan de Dios, Santa María de las Cinco Llagas o la Venerable María Jesús de Agreda.

     Sevilla es considerada una Ciudad Mariana, por su fe a la Madre del Señor, que se manifiesta en innumerables advocaciones marinas que todos los años recorren, a lo largo del año sus calles, organizando multitud de cultos a María, besamanos, besapies, Rosarios de Aurora o Triudos. Como no podía ser de otra forma el origen de esta advocación, tal y como hoy la conocemos surge en esta ciudad andaluza, al lado del Guadalquivir. 

      Cuentan las cronicas de la ciudad de Sevilla, que el 9 de mayo de 1.662 vio la luz por primera vez un niño, de una rica familia, al que pusieron el nombre de Vicente Gregorio Rodríguez de Medina. Aquel niño sintio la llamada de Jesús y decidio ingresar que los Padres Capuchinos tenían en la ciudad de Guadalquivir, el 30 de abril de 1.681, tenía sólo 19 años y entrego toda su vida al Señor, cambiando su nombre por el de Fray Isidoro de Sevilla. Su formación religiosa estuvo entre los conventos de Écija, Cádiz y Granada. Ordenándose sacerdote en el año 1.687. Seis años después de entrar en la Orden Capuchina. Tras pasar por Cádiz, regresa a su ciudad natal, Sevilla en el año 1.703.

      El Padre Capuchino, gran devoto de la Virgen María, encuentra una Sevilla Mariana. Una ciudad que manifiesta publicamente su fe, saliendo a la calle rezando el rosario, muchos de estos rosarios estuvieon presididos por aquel Fraile Capuchino sevillano. 

       Una noche del año 1.703, mientras Fray Isidoro de Sevilla, tras el rezo de Completas se retiro a su celda. Estaba nervioso, no podía dormir. Decidió tomar en sus manos su viejo rosario y orar. Orando quedo dormido. Aquella noche, no se sabe el mes. María se apareció al sevillano,vestida de Pastora. Fray Isidoro comenzo a meditar sobre aquella visión, comenzando a escribir un libro sobre la misma, que fue públicado en el año 1.705 con el titulo: La Pastora Coronada. Mientras escribía aquel libro, Fray Isidoro sentía en su corazón que su ciudad debía conocer esta nueva devoción. Una mañana salio del Convento y se dirigió al hogar de un hermano suyo. Hablaron largo rato, el Faile expuso a este sus intenciones: "Quiero que me acompañes a la casa del mejor pintor de Sevilla y me haga un cuadro. He tenido una aparición de María, y quiero que la Virgen sea pintada como la he visto en mi sueño". El hermano sorprendido interroga al religioso, este narra todos los detalles de aquella noche sevillana. La seguridad de Fray Isidoro convence a su hermano que incluso se ofrece a pagar la obra. Los dos hermanos acuden al taller de Alonso Miguel de Tovar.

       Alonso Miguel de Tovar, es un pintor recien llegado a la ciudad de Sevilla, en aquellos días del año 1.703. Admira al gran artista sevillano del momento: Esteban Murillo, que va influir mucho en la obra del onubense, hasta el punto de que, a lo largo de los siglos, algunas obras de este fueron catalogadas como del Genio Sevillano.

        Llegados al taller de Alonso de Miguel, Fray Isidoro presenta al pintor su encargo: "Quiero que me haga un cuadro de la Santísima Virgen María. En el centro  y bajo la sombra de un árbol, la Virgen santísima sedente en una peña, irradiando de su rostro divino amor y ternura. La túnica roja, pero cubierto el busto hasta las rodillas, de blanco pellico ceñido a la cintura. Un manto azul, terciado al hombro izquierdo, envolverá el entorno de su cuerpo, y hacia el derecho en las espaldas, llevará el sombrero pastoril y junto a la diestra aparecerá el báculo de su poderío. En la mano izquierda sostendrá al Niño y posará la mano derecha sobre un cordero que se acoge a su regazo. Algunas ovejas rodearán la Virgen, formando su rebaño y todas en sus boquitas llevarán sendas rosas, simbólicas del Ave María con que la veneran..." Posteriormente, Fray Isidoro pido a Alonso Miguel de Tovar que sobre la cabeza de la Virgen María, debían aparecer dos ángeles portando una Corona Real, recordando que María es Reina Universal. La imagen fue realizada a lo largo del aquel año. 

       El 8 de septiembre de 1.703, fiesta de la Natividad de Nuestra Señora, Aquel día la ciudad de Sevilla organiza un Rosario Popular por sus calles, un Rosario que tiene su origen en la Iglesia de San Gil. Fray Isidoro de Sevilla aprovechando este Rosario, decide mostrar a la ciudad de Sevilla esta nueva advocación mariana. Coloca el lienzo de Alonso en un estandarte, adornado por una guirnalda de flores y cintas. El pueblo sevillano al ver aquel estandarte queda sorprendido. Preside la procesión una Cruz de Guía, acompañada por dos faroles, detras y antes de la imagen, dos files de hombres acompañan a María. 


       Al llegar la procesión a la Alameda de Hercules, en la imagen. La procesión se detiene, Fray Isidoro se sube a un taburete y anuncia la nueva devoción: María Pastora de las Almas. La devoción prende pronto en el corazón de aquella ciudad. Pronto Francisco Antonio Gijón tallará la primera imagen de María, como Pastora. Devoción sevillana que se exporto al resto de España y del mundo, y que aún en nuestros días sigue prendida en el corazón de muchos devotos. 

jueves, 29 de octubre de 2015

EL DOLOR DE MARÍA EN ESPAÑA. NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES. HUESCA


Imagen.- Nuestra Señora de los Dolores, conocida popularmente como la Dolorosa.
Autor.- Vicente Valles.
Fecha.- 1.945
Técnica.- Madera Policromada.
Lugar donde se rinde culto.- Santa Iglesia Catedral de Huesca.

      Con el nacionalcatolismo en la España de los años cuarenta del siglo XX, muchas ciudades españolas comienzan a recuperar su Semana Santa, para ello se fundan nuevas cofradías, se recuperan otras. Lo mismo pasa con el patrimonio artístico perdido en muchos casos durante los años de la Republica o en la misma Guerra. Se encargan nuevas imágenes que sustituyan aquellas destruídas, en algunas ciudades se encargan a imagineros y talleres la creación de imágenes que ayuden a la catequización de una España, aún con las heridas demasiadas abiertas por los conflictos de aquellos años. 

       La ciudad de Huesca encarga a un joven, que estudia en la Escuela de Bellas Artes de Madrid y con unos resultados brillantes en su curriculum académico, Vicente Valles la ejecución de varias obras y la conclusión de otras, para su semana santa, entre las primeras nos encontramos con el encargo de la ejecución de una imagen de la Virgen María, Dolorosa. Talla que concluye en el año 1.945. 

        La imagen de María que presentamos hoy, representa a María como Mater Dolorosa, Madre del Dolor, Virgen Dolorosa, La primera curisiosidad de esta imagen del Dolor mariano es que es la única imagen de "vestir" de la Semana Santa de esta ciudad aragonesa, y la única imagen de María, que durante la Semana de Pasión, desfila bajo palio por las calles oscenses. María se nos presenta de pie, Los brazos abiertos, la cabeza ligeramente inclinada, Vistiendo manto negro bordado en plata y con piedras preciosas, simbolizando el luto de María, ante la muerte del Hijo. Sobre el Pecho un corazón de plata con siete puñales que nos recuerdan los siete dolores que padeció el corazón de la Madre a lo largo de su vida, a la vez que nos lleva espiritualmente a recordar las palabras del Anciano Simeón: "Una espada atravesará tu alma". Pero el Dolor de esta imagen mariana de Huesca, es un dolor sin aspavientos, un dolor contenido, que queda reflejado en el gesto de su rostro y de sus brazos.

      Como, apunto, en esta entrada, el rostro de la Virgen de los Dolores de Huesca, transmite todo el dolor de la Mujer, de la Madre, de María ante la Pasión y Muerte de su Hijo. Pero es un Dolor esperanzado, un dolor interior que queda reflejado en él. Los ojos entreabiertos, la mirada caída, perdida, la boca entreabierta, permitiendonos ver la dentadura, tallada en ella. En su rostro cinco lágrimas de cristal, que simbolizan el llanto de la Madre: tres en la mejilla izquierda y dos en la derecha, cayendo de este ojo. Los brazos caídos. derrotados, llenos de un inmenso dolor, sujetando el pañuelo en el derecho.

       La noche del Jueves al Viernes Santo, cuando la tradicción cristiana asegura que Cristo estaba ya preso, Pasada la medianoche, la Madre sale de la Catedral, y por las calles de Huesca busca a su Hijo, el Cristo del Perdón, con quien se encontrará en la Plaza de San Pedro, uno de los momentos más intensos de la Semana de Pasión de esta ciudad aragonesa. Luego recorreran las Calles juntos. En el encuentro el pueblo, acompañando a la Madre, canta el Stabat Mater y la Hora Mística.

        Cuando todo ha concluído, María, asiste al entierro de su Hijo, en la Procesión del Santo Entierro, una manifestación de fe, en la que Huesca pone en la Calle la Pasión tal y como ella la entiende, cerrando el cortejo la Madre, no podía ser de otra forma, ella en esa hora se queda al cargo de los Amigos de su Hijo.

martes, 27 de octubre de 2015

EL DOLOR DE MARÍA EN ESPAÑA. NUESTRA SEÑORA DEL ROCIO, LA NOVIA DE MALAGA


Imagen.- Nuestra Señora del Rocío.
Autor.- Pio Mollar Franch
Fecha de Realización.- 1.935
Técnica.- Madera Policromada.
Lugar de Culto.- Iglesia de San Lázaro de la ciudad de Málaga (España)

      Cada martes santo, la ciudad de Malaga tiene una cita, que espera con jubilo, a pesar de ser Semana Santa, con una imagen de María, la Virgen del Rocio, que en medio de la tarde, en la noche malagaña aparece en su trono completamente vestida de blanco, como una novia que se dirijera al altar. La ciudad la llama su Novia y ella en esa tarde - noche, despacio, muy despacio va caminando por sus calles dejando a la ciudad una eseperanza, que ya, a pesar de ser Martes Santo, lo imprengna todo: tras el Viernes siempre está el Domingo de Pascua, cuando todo empieza, cuando termina.

     En el año 1.706, en la ciudad de Malaga, un grupo de fieles devotos del Señor camino del Calvario, funda una cofradía. Cofradía que va a llevar el nombre de Hermandad de los Pasos de Jesús. En 1.711 se aprueban las primeras constituciones de esta Hermandad. Es en los años veinte del siglo XX, cuando la Cofradía pone como titular suyo la Advoación de Nuestra Señora del Rocío, tan querida en Andalucia, por la imagen que se venera, de gloria, con esta misma advocación en la Aldea que lleva su nombre. El 11 de noviembre de 1.928 se bendice una imagen de María Dolorosa, donada por Doña María Lorente, que va a recibir el título de Nuestra Señora del Rocío. Siendo la primera imagen mariana titular con este nombre de esta Cofradía, pero que nunca salio a la calle. Por divergencias entre los donantes y la hermandad, por lo que está se vio obligada a encargar una nueva talla, que presidiera su estación penitencial, talla que fue encargada a Pio Mollar Franch, que es bendecida el 8 de marzo de 1.931. 

Primitiva imagen de Nuestra Señora del Rocio

       Aquel martes santo de 1.931 la Virgen recorre las calles de Malaga. Como ahora, iba vestida, totalmente de blanco, los malagueños, por su atuendo, comienza a llamarla, cariñosamente, la Novia de Málaga, nombre con el que ha llegado hasta nuestro días. Pero el 12 de mayo de 1.931, lamentablemente, algunos sectores del pueblo de Málaga, viendo la Iglesia como su enemigo, prendieron fuego la Iglesia de San Lázaro donde se veneraba, siendo destruída esta imagen de Nuestra Señora del Rocío. La Cofradía decide encargar una nueva imagen al mismo imaginero, que, ante la situación política del País, y por miedo a un nuevo atentado contra esta, decide la Hermandad que permanezca en el hogar de la familia León Cabello. 

        El 18 de julio de 1.936, estalla la Guerra Civil Española. En uno y otro bando se persiguen a los contrarios. La Familia León Cabello, temen que esta imagen mariana vuelva a ser destruída, y temen por su propia seguridad, pidiendo a la Hermandad que la Virgen del Rocío sea trasladada a un lugar más seguro. La imagen es guardada en una alacena en un piso de la Calle Puerto. Donde permanecerá oculta hasta que la ciudad sea tomada por las tropas franquistas en 1.937. En la semana santa de ese año es expuesta, por primera vez al pueblo malagueño, que no puede rendir culto a María, por no estar aún bendecida. Siendo bendecida el Domingo de Ramos, del año siguiete: 10 de abril de 1.938. El día 12 de septiembre de 2.015 es coronada canonicamente en la Santa Iglesia Catedral de Malaga esta imagen mariana.

       María, en esta imagen de Nuestra Señora del Rocío de Málaga, es una imagen del Dolor de María, una Dolorosa, aunque como veremos más podríamos afirmas que es una imagen de gloria que Dolorosa. Se venera en el altar Mayor de la Iglesia de San Lázaro. Teniendo tallado todo su cuerpo. La cabeza inclinada ligeramente hacía el lado izquierdo. Los labios entreabiertos, sin mostrar en su boca un gesto de dolor, más bien a punto de esbozar una pequeña sonrisa. Ojos, al igual que la boca, entreabierta, caídos, nostálgicos, consiguiento en ellos transmitir el autor el dolor que debería representar una Dolorosa. Su mirada es profunda. En su rostro no aparecen lásgrimas de cristal, como suelen aparecer en todas las imagenes de Dolor de la Santísima Virgen María. Las manos abiertas, aceptando el inmenso dolor de la muerte del Hijo. A la vez que ofrece la calidez de su abrazo a los que a ella acuden con sus penas. Llama la atención que en su pecho, como ocurre en las Dolorosas, especialmente en las Andaluzas, no aparezca la espada, símbolo del dolor profetizado por el Anciano Simeón en la Presentación del Niño en el Templo: "Una espada atravesará tu alma". 

         Caracteriza a la imagen el color blanco de sus vestidos, que durante todo el año, la diferencia del resto de las dolorosas de esta ciudad andaluza. 


lunes, 26 de octubre de 2015

NACIMIENTO DE LA VIRGEN MARÍA DE PEDRO DE BERRUGUETE


Imagen.- El Nacimiento de la Virgen María.
Autor.- Pedro Berruguete.
Fecha.- 1485 - 1490
Técnica.- Temple sobre Tabla.
Lugar donde se encuentra.- Abadía del Monasterio de Monserrat de Barcelona (España)

      No sabemos para que lugar fue pintada, ni quien pudo encargar esta Tabla que pintara Berruguete en el siglo XVI. Su historia "oficial" comienza en el año 1.925. cuando es puesta en subasta en American Art Galleries de Nueva York, habiendo sido propiedad de Raimundo Ruíz, un anticuario madrileño. Pero la tabla en aquella ocasión no se vende, volviendo a su propietario. Este, al no poder vender esta tabla, decide exponerlas en el Pabellon de Arte Hispánico de la Exposción Universal de Barcelona del año 1.928. Infomado el Abad del Monasterio de Monserrat de la existencia de esta importante obra y la intención de su propietario de ser vendida, reclamó de los bienhechores del Monasterio y de sus amigos personales una ayuda económica para hacerse con tan preciado cuadro. En el año 1.948, el monasterio de Monserrat adquiere este Cuadro, que pasa a la clausura, quedando, a partir del año 1.962 expuesta en el Museo del mismo.

     El cuadro representa el momento en el que una criada, después de lavar el cuerpo de la Niña recién nacida, lo va a poner en brazos de su madre, aún compareciente en el lecho. Ana, la madre, recien parida; aparece desnuda, cubierta por la ropa de la cama, donde descansa, con los brazos extendiddos esperando a su hija, cubriendo su cabeza con una blanca. Destaca la cama, un mueble del siglo XVI, ricamente vestida, con una colcha verda y un dorsel, del mismo color, adornado con brocados dorados, como serían los de la clase alta de la época del pintor, anacronismo, que pretender acercar la escena más al creyente que reflejar la realidad del momento del nacimiento de la Santísima Virgen María, en un hogar de la Palestina del siglo I de nuestra Era. Como ocurre con las telas que adornan la cama donde descansa Santa Anta, podríamo decir de los vestidos de las mujeres que aparecen en la escena, que siguen la moda del siglo XVI castellana, muy alejada de la que vestirían las mujeres en el momento del nacimiento de la Virgen María. 

      Junto a la cama, aparece una doncella, vestida de rojo, de pie, portando en sus manos, sobre una tela o sabana blanca, el cuerpo desnudo de la pequeña recien nacida. Junto a la cama, otra doncella, vestida de la misma forma que la anterior postrada ante un brasero o un fuego, calienta la estancia. Pero sin duda de este grupo de damas, llama la atención, la que Berruguete ha puesto delante de la cama, cuyo vestido destaca sobre el de resto de las damas de la estancia. Un vestido de rico damasco, con un recipiente, muy pequeño en una mano, que para algunos estudiosos del arte, lo que ha querido reflejar el autor en este personaje es una vieja tradicción castellana: una vez que la embarazada daba a luz, una mujer, una amiga, o un familiar femenino, siempre, traía un caldo de gallina, para comenzar la recuperación de la madre. Para otros autores esta mujer, ricamente vestida, es familiar, del donante de la obra. 

       Al fondo de la estancia se abre una puerta donde cuatro mujeres hablan de lo que está ocurriendo en el interior de la estancia, bajo un portico, que deja ver en el fondo un edificio, lo que da profundidad al cuadro que estamos contemplando. 

jueves, 22 de octubre de 2015

VIRGEN DE LA GRANADA


Imagen.- La Virgen de la Granada.
Autor.- Fra Angelico.
Fecha.- Siglo XIV
Técnica.- Temple sobre tabla.
Lugar donde se encuentra.- Museo del Prado de Madrid.

      Se trata de la única obra de Fra Angelico que se encontra en manos privadas. Pertenecia a la casa de Alba desde el año 1.827 cuando fue adquirida en Florencia por Carlos Miguel Fitz James Stuart, XIV Duque de Alba. Hasta este mes de enero, se encontraba en el Palacio de Liria de Madrid, propiedad de esta aristocrática familia española. Desde el pasado mes de enero, el  cuadro de la Virgen de la Granada pertenece al Museo del Prado, vendido por el actual Duque de Alba. 

        Enmarcada de forma ojival, aparece María, sentada, con el Niño Jesús en sus brazos, custodiada por dos ángeles. Una escena íntima, que el autor diviniza con la aparición de los dos ángeles que custodian a la Madre y al Hijo. Fran Angelico, una vez más, en esta magnífica obra, nos muestra sus sentimienos religioso, su pìedad. Lo importante no es lo meramente causal, sino la figura de la Madre, que destaca por encima del resto del cuadro, por los colores con los que ha vestido a esta imagen mariana. Además de ofrecernos un gran número de detalles, que a pesar de ser miniaturas, son tratadas por el autor con mucho y delicado cuidado. 

       María aparece como sede de Jesús. Ofreciendo a su Hijo una granada, símbolo cristiano de la Resurrección de este, y de la castidad de Ella, granada con la que el Niño juega, ajeno al significado que tiene. Utilizando los colores que se usan en su época para vestir a la Virgen: Azul del manto, y el rojo, poniendo en el lado derecho de su manto una estrella, que simboliza a María, como Estrella de la Mañana, Estrellas usadas habitualmente en los primitivos iconos bizantinos. El azul de María, nos recuerda su Inmacualda Concepción. El Niño, mientras viste una túnica bermellon, que recuerda, simbólicamente la sangre del martirio que derramará, este, en el Árbol de la Cruz. A los lados de la imagen de la Madre, a ambos lados de la cabeza, aparecen dos ángeles que portan un paño dorado de honor, que protege la espalda de la Virgen y en el que Fra Angelico ha dejado plasmados pliegues y sombras.

       A pesar de tantos detalles, el espectador no puede apartar la mirada de la imagen de María, que mira fijamente al espectador desde la Tabla. Y su gesto, señalando la importancia de un Niño, que juega con una granada ajeno a todo lo que el cuadro representa. 


lunes, 12 de octubre de 2015

VIRGEN DE LA LECHE. LUISA ROLDANA


Imagen.- Virgen de la Leche.
Autor.- Luisa Roldan.
Fecha.- 1.689 - 1.706
Técnica.- Barro Cocido y Policromado.
Lugar donde se encuentra.- Convento de la Inmaculada Concepción de las Madres
Capuchinas de la ciudad de Málaga (España)

   
     Una de las representaciones más raras que encontramos de la Virgen es la presente. María dando de mamar al Niño Jesús. El puror y la Contrarreforma de la Iglesia durante el siglo XVI hicieron que muchos autores católicos, sobre todo, no representatrán este momento de la vida de cualquier mujer madre, dar de comer a su Hijo.

      Nos encontramos ante una obra de una de las pocas escultoras que dieron los siglos XVII y XVIII al arte español, quizá la más grande de todas ellas: Luisa Roldan, más conocida como la Roldana. hija de Pedro Roldan y heredera del arte de su padre, en cuyo taller trabajará en Sevilla, llegara a trabajar para la corte del Rey Carlos II de Austria, cuando la enfermedad de este se agrava, la artista sevillana sufre una dura época económica, ya  que no se verá su trabajo lo suficientemente remunerado y tendrá que volver a Sevilla. En esta época Luisa va a esculpir la escultura de Nuestra Señora de la Leche que hoy presentamos. Probablemente la imagen fue encargada por una religiosa de familia acomodada de l Convento, a la hora de entrar en dicha Comunidad, ya que existía la tradicción de que algunas religiosas tuvieran en su celda un oratorio propio, en el que colocaban algunas imágenes religiosas ante las que la religiosa se retiraba a orar. Es una escultura de reducidas dimensiones: 35 centímetros realizada en barro cocido y policromado, siguiendo la técnica que en la actualidad aún hoy, algunos artesanos del Belén, trabajan en sus obras. 

     Como he dicho, al comienzo de este artículo, nos encontramos, de nuevo, ante una escena de gran intimidad: una mujer, madre, María, descubre su pecho para que su Hijo, Jesús, sacie su hambre. María aparece sentada sobre un trono de cabezas de ángeles, sosteniendo sobre su regazo el cuerpo del Niño Jesús, a quien tiernamente mira, ofreciendo su pecho izquierdo, que aparece al descubierto entre las ropas de la Virgen María. El Niño, ajeno al gesto de su Madre, mira al espectador-orante, en una actitud, de rechazo del pecho materno, como si ya hubiera satisfecho su hambre. La Roldana obtiene, a pesar del reducido tamaño de la imagen un gran realismo que se refleja en el bello rostro femenino, con unos rasgos muy proporcionados, igual que ocurre en el cuerpo del Niño. Los pliegues de la túnica de la Virgen, nos ocultan su cuerpo, que la propia, María, muestra de forma natural, al agarrar su desnudo seno para que le Niño mame, mientras los pliegues del manto ocultan parte del cuerpo de la Virgen, que no cubre por completo su cabeza con el velo, lo que nos permite ver su cabellera larga, peinada en medio de la cabeza. Mientras que el Niño aparece desnudo, tan sólo cubierto su sexo por un pañal. 

     Los colores aplicados tanto a la Madre y al Niño, son los clásicos para este tipo de representaciones: el azul para el manto de la Virgen, el granate para su túnica, y el blanco para el velo que debería cubrir la cabeza de la Madre ante la presencia divina de su Hijo, pero que en este caso, no cubre totalmente la cabeza de la madre, como he dicho anteriormente. 

       A la muerte de la Religiosa la imagen paso a la Comunidad y así ha llegado hasta nuestros días esta delicada figura de la Virgen María, en el momento de dar de comer a su Hijo.



miércoles, 7 de octubre de 2015

SANTO ROSARIO CON SAN JUAN XXIII. SEGUNDO MISTERIO GLORIOSO. LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR AL CIELO



      En este cuadro contemplamos la consumación de las promesas de Jesús. Es su respuesta a nuestro anhelo del cielo; y el retorno definitivo al padre, de quien procede y vino al mundo, es seguridad para todos nosotros a quienes ha prometido un puesto allá arriba: «Voy a prepararles un lugar» (Jn 14,2).

    Este misterio se ofrece ante todo como una luz y advertencia para las almas de acuerdo con la vocación de cada uno. Está bosquejado el movimiento espiritual que lleva a la santificación, el anhelo de continuas ascensiones que preparan el alma a la medida de la edad plena de Cristo (Ef 4,13); en tal esfuerzo de perfección están comprendidos los sacerdotes, los religiosos y las religiosas, misioneros y misioneras, seglares distinguidísimos, almas que quieren ser buen perfume de Cristo (2 Cor 2,15) y viven ya en una transmisión de vida celestial.

    La enseñanza de esta decena es una exhortación a no dejarse distraer por aquello que apesadumbra, sino a abandonarse a la voluntad del Señor, que nos conduce a lo alto…

     Texto.- San Juan XXIII. Pequeño Ensayo de devotos pensamientos de los Misterios del Rosario
como complemento a la Carta Apostólica: "Il Religioso Convengo"

martes, 6 de octubre de 2015

CARTEL DE LA PROCESIÓN MAGNA MARIANA DE ECIJA 2.015


     Si hay un dogma que defendio España, ese fue el de la Inmaculada Concepción de la Virgen María,  "El amor mariano ha sido en vuestra historia fermento de catolicidad. Impulsó a las gentes de España a una devoción firme y a la defensa intrépida de las grandezas de María, sobre todo en su Inmaculada Concepción. En ello porfiaban el pueblo, los gremios, cofradías y claustros universitarios, como los de esta ciudad, de Barcelona, Alcalá, Salamanca, Granada, Baeza, Toledo, Santiago y otros". Afirmaba el Santo Padre Juan Pablo II en la Basílica del Pilar de Zaragoza, el 6 de noviembre de 1.982, durante su primera visita a España.

      El 21 de agosto de 1.615, la localidad de Ecija, en la provincia de Sevilla, reunido su Cabildo proclama el Voto Concepcionista de defender la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, ha hecho de ello, este verano cuatrocientos años. Para conmemorar este acontecimiento, a lo largo de este año, la ciudad de Ecija ha organizado diversos actos, siendo, sin duda, el principal, una procesión en la que saldrán por las calles 16 imágenes marianas que serán: María Auxiliadora, María en su Inmaculada Concepción, la Virgen de las Lágrimas, la Caridad, la Virgen de los Dolores de Santiago el Mayor, Dolores de San Gil, la Esperanza, Dolores de la hermandad de la Sangre, la Amargura, las Misericordias, la Virgen de la Piedad, Nuestra Señora de la Fe, la Piedad de la Mortaja, la Consideración en sus Angustias, la Soledad y la Virgen de la Alegría.

        Para anunciar el acto, el Consejo de Cofradías de Ecija eligió como cartelista a Rafael Caro. El Cartel fue presentado el pasado 20 de junio en la Iglesia de Santiago el Mayor. El cartel está realizado en oleo sobre tabla. cuyas medidas son: 1.60 x 1.00.

        En la parte central, el autor, con colores cálidos, representa a María en su Inmaculada Concepción, recordando a la que realizara Murillo, A los pies de María y los ángelitos que portan en sus manos simbolos de las letanías Marianas, el Simpecado de la Hermandad del Rocio de esta localidad, y la leyenda del Motivo de esta Magna Procesión, en los laterales, con colores, más frios el rostro de las imagenes marianas que saldrán ese día a las calles de esta localidad sevillana. Cubre a María, en la parte superior de este cartel, el Manto de la Virgen del Valle.