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miércoles, 23 de septiembre de 2015

CARTEL DE LA CORONACIÓN CANÓNICA DE LA VIRGEN DE LA ESTRELLA DE TOLEDO.


El próximo 3 de octubre la ciudad de Toledo vivirá una jornada especialmente mariana, llena de gozo y alegría al ver coronada a una imagen que tiene gran devocion: Nuestra Señora de la Estrella.

    Para anunciar este gozoso momento, se ha editado un cartel cuyo protagonista, no podía ser de otra forma, es la imagen de Nuestra Señora de la Estrella, vestida, como afirma la página web de la Hermandad, con el terno de brocado, que la imagen estreno el pasado año, en su procesión. La Virgen aparece sin corona, apoyada sobre una imagen de la ciudad de Toledo, en un cielo lleno de ángeles y querubines y la imagen de Dios. 

    

martes, 22 de septiembre de 2015

ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO ANTE LA VIRGEN DE LA CARIDAD DEL COBRE



¡Virgen de la Caridad del Cobre,
 Patrona de Cuba! 
¡Dios te salve, María, llena de gracia! 
Tú eres la Hija amada del Padre, 
la Madre de Cristo, nuestro Dios, 
el Templo vivo del Espíritu Santo. 

 Llevas en tu nombre, 
Virgen de la Caridad, 
la memoria del Dios que es Amor,
 el recuerdo del mandamiento nuevo de Jesús,
 la evocación del Espíritu Santo: 
amor derramado en nuestros corazones, 
fuego de caridad enviado en Pentecostés
 sobre la Iglesia, don de la plena libertad 
de los hijos de Dios. 

 ¡Bendita tú entre las mujeres 
y bendito el fruto de tu vientre, Jesús! 
Has venido a visitar nuestro pueblo
 y has querido quedarte con nosotros
 como Madre y Señora de Cuba,
 a lo largo de su peregrinar 
por los caminos de la historia. 

 Tu nombre y tu imagen 
están esculpidos en la mente
 y en el corazón de todos los cubanos, 
dentro y fuera de la Patria, 
como signo de esperanza 
y centro de comunión fraterna. 

¡Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra! 
 Ruega por nosotros ante tu Hijo Jesucristo,
 intercede por nosotros 
con tu corazón maternal, 
inundado de la caridad del Espíritu. 

Acrecienta nuestra fe, 
aviva la esperanza, 
aumenta y fortalece en nosotros el amor. 

 Ampara nuestras familias, 
protege a los jóvenes y a los niños,
 consuela a los que sufren. 

Sé Madre de los fieles
 y de los pastores de la Iglesia, 
modelo y estrella de la nueva evangelización. 

 ¡Madre de la reconciliación! 
Reúne a tu pueblo disperso por el mundo. 
Haz de la nación cubana un hogar
 de hermanos y hermanas 
para que este pueblo 
abra de par en par su mente, 
su corazón y su vida a Cristo, 
único Salvador y Redentor, 
que vive y reina con el Padre
 y el Espíritu Santo, 
por los siglos de los siglos. 
 Amén.

Francisco. Santuario de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre.
Cuba, 21 de septiembre de 2.015

domingo, 6 de septiembre de 2015

LA VIRGEN BLANCA DE LA CATEDRAL DE TOLEDO



IMAGEN.- Santa María la Blanca, conocida popularmente como la Virgen Blanca.
AUTOR.- Desconocido.
FECHA.- Principios del Siglo XIV
MATERIAL.. Marmol policromado.
LUGAR DONDE SE VENERA.- Coro de la Catedral de Toledo (España)

      Durante la Edad Media dos son los temas centrales del arte cristiano que se van a desarrollar: Cristo en la Cruz, centro y origen de la salvación de todos los hombres; y María con el Niño Jesús en brazos, como sede de la Salvación o poniendo en alza el papel que juega la Virgen en la salvación. Además el Concilio de Efeso, promulga el Dogma de la Maternidad Divina de María, María ya no sólo es la Madre de Jesús, sino que como Jesús es a la vez, Hijo y Padre, se convierte en Madre del Hijo pero también en Madre de Dios, para acercar este dogma al pueblo comienzan a representar a María con el Niño en brazos.

        La Virgen Blanca de la Catedral de Toledo, representa un momento de intimidad entre la Madre y el Niño. María, de pie, tiene en su brazo izquierdo sentado a Jesús, mientras con la mano derecha, sujeta el pecho de este, le mira, y la mirada se convierte en un momento de felicidad, provocando en ella una sonrisa, el Niño, acaricia el rostro materno, mientras en la otra mano sujeta una fruta, que varios autores y estudiosos han querido ver en este tipo de representaciones un claro simbolismo de María. Durante el Románico la fruta, era un orbe, con lo que se representaba la realeza del Hijo, ahora, en cambio se pretende proclamar un don de María: su virginidad, su fidelidad. Se establece un dialogo entre la Madre y el Hijo. Los rasgos ya no transmiten simbolismo, ahora transmiten naturalidad, el autor, lejos del simbolismo, comienza a lograr en esta escultura mariana rasgos proporcionados y muy cerca del realismo. La túnica de María y el vestido del niño, sus pliegues nos ocultan los rasgos físicos de las figuras, sus cuerpos, los pliegues, del vestido de ella, la ocultan, pudicamente los senos, alejando así, en cierta manera, a la Virgen de la realidad de una mujer y concediendo a la imagen cierta divinidad. El autor logra movimiento en su obra, no sólo en los gestos de las manos, especialmente, en el gesto de la mano que sostiene el pecho del niño, o la caricia de este, María, esta ligeramente inclinada por el peso de su hijo. 

       La obra tiene claras influencias franceses, muchos autores han querido reconocer en ella, alguna de las obras de la Portada de la Catedral francesa de Reims. 

        La imagen llega a la Catedral de Toledo, donada por Don Gonzalo Ruíz de Toledo, cuarto Señor de Orgaz, cuyo entierro fue pintado por el Greco en su famoso cuadro: El Entierro del Conde de Orgaz. Durante muchos siglos estuvo colocada en la Entrada Principal del Templo, donde recibía la devoción de muchos toledanos, durante el gótico dio origen en España, a varios modelos. En la actualidad se encuentra en el Altar del Coro de este Templo Toledano.

martes, 1 de septiembre de 2015

LA SEXTA ANGUSTIA



Imagen.- La Sexta Angustia.
Autor.- Atribuida al Círculo de Vasco de la Zarza.
Fecha.- Principios del Siglo XVI.
Material.- Alabastro 
Lugar.- Museo Provincial de Avila.

      Nos encontramos, de nuevo, ante una de esas imágenes marianas que no aparecen descritas en los Evangelios, pero sí, en la piedad popular, como queda reflejado en la decimotercera estación del Vía Crucis, o en el Sexto Dolor o Angustia de Nuestra Señora. Se trata del momento en el que la Madre recibe en sus brazos al Hijo Muerto en la Cruz, en la tarde del Viernes Santo. Y cuyo origen podemos situar en los conventos de religiosas alemanes del siglo XIV. La imagen se encuentra enmarcada por un marco dorado.

      La obra se atribuye al círculo del escultor Vasco de Zarza, que dejo en la Catedral de Avila, la que en mi modesta opinión, es sin duda, una de sus mejores obras: el sepulcro de Don Alonso de Madrigal, obispo de Avila, conocido como el Tostado, que se encuentra en la Girola de la Catedral, y el Trascoro de la misma. Vasco de Zarza, es para muchos estudiosos del arte abulense, el introductor del renacimiento en esta provincia española.

        La obra fue realizada para el Hospital de Dios Padre de la ciudad de Avila, fundado en el siglo XVI, y que se encontraba muy próximo a la Iglesia de San Nicolas. Hasta el siglo XVIII fue el hospital más importante de esta ciudad castellana y era conocido como el Hospital de las Bubas, hoy sólo queda la portada que da entrada a la Casa de la Misericordia. Este relieve paso a ser propiedad de la Diputación de Avila, quien en el año 1.998 lo deposito en el Museo Provincial, donde permanece.

        La escena podríamos dividirla en dos escenas bien diferenciadas: A los pies de la Cruz, nos encontramos ante María que sostiene sobre sus brazos el cuerpo muerto de su Hijo Jesús, mientras, llena de dolor, mirá el cadáver, junta sus manos a la altura del pecho en una actitud, claramente orante, el rostro refleja un dolor profundo, pero sin extridencias, tan propias del barroco, el dolor se transmite no tanto en gestos teatralizados, como en la profundidad del mismo. Cristo ha muerto y su cuerpo desconyutado descansa, como ya hemos dicho, sobre las rodillas de María, es un cuerpo que no conserva signos de la violencia de la Pasión sobre el ejercidas, tan sólo la sangre sale, aún, de la herida del costado, el brazo derecho cae al suelo, mientras que el izquierdo descansa a lo largo del cuerpo, la cabeza es sostenida por las manos de San Juan, el discípulo amado, que sujeta la cabeza entre sus manos, mientras María Magdalena, coge, cariñosamente, la mano izquierda, de rodillas, y como en el caso de María y de Juan el dolor es transmitido en el rostro, tratándose de un dolor profundo. La otra escena esta sobre ellos, y el centro es la Cruz vacía, a cuyo lados nos encontramos los cuerpos de los dos ladrones, lamentablemente, el de Dimas, demasiado deteriorado, teniendo las piernas completamente destrozadas. Los dos hombres están unidos a la Cruz mediante cuerdas, los dos han muerto, pero sólo uno de ellos, en ese momento transmite una gran paz, mientras el otro muere sin arrepentirse, por lo que no encuentra esa paz que transmite Jesús. Probablemente el autor al realizar esta obra recuerda a aquellos que la admiren y se fijen en este detalle que que la paz solo se consigue si estamos cerca de Jesús.