Páginas vistas en total

sábado, 15 de agosto de 2015

ORANDO A MARÍA JUNTO A SAN JUAN PABLO II


¡Dios te salve, María, 
 mujer pobre y humilde 
 bendecida por el Altísimo! 
 Virgen de la esperanza, 
 profecía de los tiempos nuevos, 
 nos asociamos a tu cántico de alabanza 
 para celebrar las misericordias del Señor, 
 para anunciar la venida del Reino 
 y la liberación total del hombre. 

¡Dios te salve, María, 
 humilde esclava del Señor, 
 gloriosa Madre de Cristo! 
 Virgen fiel, morada santa del Verbo, 
 enséñanos a perseverar en la escucha de la Palabra, 
 y a ser dóciles a la voz del Espíritu, 
 atentos a sus sugerencias 
 en la intimidad de nuestra conciencia 
 y a sus manifestaciones 
 en los acontecimientos de la historia. 

 ¡Dios te salve, María, 
 mujer de dolor,
 Madre de los vivientes! 
 Virgen esposa al pie de la cruz, 
 nueva Eva, sé nuestra guía
 por las sendas del mundo; 
 enséñanos a vivir 
 y a difundir el amor de Cristo; 
 enséñanos a estar contigo al pie 
de las innumerables cruces en las que tu Hijo 
se encuentra aún crucificado. 

 ¡Dios te salve, María, 
 mujer de fe, 
 la primera de los discípulos! 
 Virgen, Madre de la Iglesia, 
 ayúdanos a dar siempre razón de nuestra esperanza, 
 confiando en la bondad del hombre 
 y en el amor del Padre.
 Enséñanos a construir el mundo desde dentro: 
 en la profundidad del silencio y de la oración, 
 en la alegría del amor fraterno, 
 en la fecundidad insustituible de la cruz.

 Santa María, Madre de los creyentes,
 ruega por nosotros.

SAN JUAN PABLO II. Oración en la Gruta de Lourdes, al concluir
el Santo Rosario, 14 de agosto de 2.004
Imagen.- Rostro de Nuestra Señora de la Vega, patrona de Piedrahíta (Avila - España)
Autor.- Víctor Hernández Mayoral

viernes, 7 de agosto de 2015

LA VIRGEN DE LA LECHE DE BERRUGUETE



Titulo.- La Virgen de la Leche.
Autor.- Pedro Berruguete.
Fecha.- Probablemente pintado hacía el año 1.500
Lugar donde se encuentra.- En la actualidad, desde 2.013 en el Museo del Prado de Madrid, proveniente del Museo de San Isidro, y propiedad del Ayuntamiento de Madrid.

      Nos encontramos con una de las grandes obras de Pedro Berruguete, cuya historia resulta tan curiosa como la propia pintura. La tabla debio ser pintada para el Hospital de la Concepción, hospital fundado por Francisco Ramírez y que a su muerte paso a ser dirigido por Doña Beatriz Galindo. Desaparecido el Hospital desaparece el cuadro, apareciendo en un almacén del ayuntamiento de Madrid, estando colocado durante algunos años en el despacho del primer edil de la capital española, siendo retirado durante el periodo en el que fue alcalde de la institución Enrique Tierno Galvan , quien lo donó al Museo de San Isidro, donde permanece hasta 2.013, cuando es cedido al Museo del Prado, al menos durante cinco años. Hasta el año 1.951 no fue atribuido a Berruguete.

       María aparece sentada en el centro de una Capilla o Templete, en cuyo centro Berruguete sienta a la Virgen en un trono, vestida como una Reina y coronada como tal, mientras da el pecho a su Hijo, al Niño Jesús, completamente desnudo. El templete donde María esta sentada se trata de un lugar, donde el autor ha superpuesto elementos arquitectónicos de diversos movimientos artísticos: góticos, mudejares y renacentistas. Gotico el arco que sirve de trono a la Virgen, renacentista los arcos situados a ambos lados de la Madre y mudejar el artesonado del techo que cobija a la Madre y al Niño. El trono de la Virgen, nos recuerda el nuevo inicio de la historia de la Salvación, que está puesto en el mismo, con la representación de la Anunciación del Angel a María, la Virgen a un lado de María, mientras el ángel está al otro lado. En el centro del techado una paloma, que nos recuerda al Espíritu Santo, que concibio en el Seno de la Mujer, al Hijo del Hombre, que ahora, ella tiene en sus brazos, En el renacimiento, volvemos a enocntrarnos con un símbolo cristiano: Adan y Eva, los primeros padres que caen, y hacen que la muerte entre en la vida de los hombres, María, con el sí que da en la Anunciación abre al hombre una nueva y única etapa de su vida, con el Hijo del que ella es trono en este cuadro, María, abre a los hombres la oportunidad de una nueva Vida. Por lo tanto podemos admirar este cuadro como que María es camino de vida para los hombres, la muerte que trae Eva, María la transforma en nueva Vida. 

    Esta nueva Vida será ganada para los hombres a traves de la Pasión de Jesús, Pasión que ya aparece representara en este cuadro, símbolicamente, La Madre aparece vestida con una túnica roja, que nos recuerda la sangre que el Hijo va a derramar durante su Pasión, el Niño rechaza la leche que María le ofrece, Ella baja la mirada, en una expresión de dolor, mirando a los hombres a los que su Hijo con su sufrimiento salvará. Las gemas rojas y las rosas de la Pasión nos recuerdan la Pasión dle Niño. Enmarcando el cuadro un escudo, en la parte superior central con una Cruz, que nos recuerda como Jesús nos va a salvar: muriendo en esa Madero. Pero la muerte será vencida con la Resurrección que queda testimoniada simbolicamente en el blanco del manto de la Virgen, que nos recuerda también la pureza de la Madre, recordándonos también el pasaje del Apocalipsis: "Vestida de sol".